Servicio Histórico
El antecedente más remoto de la actual Dirección es la creación del “Registro Marcial” por parte de la Asamblea Constituyente del año XIII, más precisamente un 20 de agosto de 1813, un organismo dedicado a confeccionar las listas de individuos con especificación de las unidades en las que actuaban y de las campañas de guerra en las que habían intervenido.
En 1884, al iniciarse el período de reorganización del Ejército Nacional y establecerse el Estado Mayor Permanente, apareció una acción planificada respecto de sus funciones. El estatuto se compuso de siete Secciones. La tercera de ellas, denominada “Historia Militar de la República”, tuvo la función de formar una Biblioteca y concentrar las fojas de servicio del personal del Ejército. A la vez, debía llevar una relación de las campañas y hechos de armas acontecidos.
El 29 de diciembre de 1890, se reorganiza el Estado Mayor y se subdivide a la Primera Sección en seis subdivisiones, en la que la sexta, es el Archivo. Realizaba las tareas de recibo y archivo de legajos, clasificación, archivo de expedientes, documentos del Ejército, registro de todas las resoluciones de gobierno y los que emanase del señor Jefe del Estado Mayor.
En 1916 cuando fueron disueltos el Gabinete Militar y la Administración Central; la Dirección General de Personal, es organizada en cinco Divisiones, siendo la 5ta División el Archivo General del Ejército (AGE), y es la primera vez que se lo denomina con este nombre. Sus principales funciones eran la conservación de la documentación correspondiente al personal de todas las categorías, archivar documentación de carácter general de otras Secciones y documentación de carácter histórico.
El 20 octubre de 1961 se creó la Dirección de Asuntos Históricos, la cual contó con las Divisiones Investigaciones, Archivo y Biblioteca. Por su parte el Servicio Histórico del Ejército realizaba la catalogación, clasificación, referencias, publicaciones periodísticas, información legal, catálogo centralizado, realización de trabajos de investigación que fueron publicados, algunos por el mismo Comando en Jefe del Ejército y otros, a través de la Biblioteca del Oficial, dependiente del Círculo Militar, como tarea principal
En 1982 la entonces Dirección de Asuntos Históricos cambió su nombre por el de Servicio Histórico (SHE) y es la primera vez que se la denomina como tal y se dedicaba a estudiar e investigar la Historia Militar. Además, cumplía con la importante función de servir a la comunidad atendiendo consultas de todo aquel que lo requiriera. El SHE contaba también con un muy completo reservorio documental con fondos de gran importancia histórica, entre ellos la colección documental como libros históricos de las unidades, memorias, escalafones, documentos de guerra, entre otros. Todos estos fondos se encuentran en un permanente proceso de recepción, clasificación, guarda, administración y conservación, tareas hoy realizadas por la DSHE.
Desde 1967 hasta el año 2000, tanto el Archivo General del Ejército como el Servicio Histórico sufren innumerables cambios de dependencia, conservando su misión y funciones básicas.
El 31 de marzo del 2000 se crea la Dirección de Asuntos Históricos del Ejército y tanto el AGE como el SHE pasan a depender de dicho organismo.
En 2018 se unifican el Servicio Histórico del Ejército y el Archivo General del Ejército, conformando la Dirección del Servicio Histórico del Ejército (DSHE). Por su parte en el año 2020 la DSHE pasó a depender de la Dirección General de Personal y, a fines de dicho año volvió a integrar la orgánica de la Dirección de Asuntos Históricos del Ejército. A la Dirección del Servicio Histórico del Ejército la conforma lo que anteriormente era el Archivo General del Ejército y el Servicio Histórico del Ejército. En la actualidad la Dirección del Servicio Histórico del Ejército cumple con las funciones de recibir, clasificar, ordenar y confeccionar los instrumentos de descripción (censos, guías, inventarios, catálogos e índices) de los documentos que ingresan al servicio histórico, para guarda y conservación, de acuerdo con los plazos y formas que determinan la reglamentación vigente, facilitando la consulta requerida por los investigadores de organismos de la Fuerzas Armadas, instituciones civiles y particulares.